La Coctelera

Libertad ¿Sabes que és?

¿Desde hace cuanto eres un trabajador? ¿Porqué siempre esperas con ansias el cheque quincenal? ¿Crees que podría haber una mejor forma de ganar dinero?

Categoría: ¿Quién diría?

1 Mayo 2008

Periodismo Combi

Todos podemos ser periodistas. Siempre he creído eso, y la existencia en la web de blogs sobre los más diversos asuntos terrestres es una prueba exquisita de ello. Publicar nunca fue tan fácil. Basta apretar unos cuantos botones, algunos de los cuales ni siquiera existen realmente. Clic, clic, clic. Viva la blogósfera. Clic, clic, clic. Naturalmente, activar los tibios mecanismos de la nostalgia es una forma efectiva de que te lean. Arma tu blog, lector. Pon tu foto. Sonríe. Escribe sobre combis, la combi vende: no es un vehículo de transporte, es un concepto, una idea, una cúmulo de sensaciones que se te pegan a la epidermis como los más densos vapores de la memoria. Un relato en combi es igual a miles de relatos en combi. Mi experiencia es la tuya. Es como copiar (Ctrl C) y pegar (Ctrl V) una reacción electrónica en tu corazón. Y es fácil. Arma tu blog, lector, verás que funciona. Es preciso, sin embargo, matizar esta invocación con responsabilidad gremial y utilizar la corta experiencia que me ha tocado vivir (ver Perfil) para impartir ciertas lecciones aprendidas en mi arenoso deambular por salas de redacción, páginas webs, e inútiles kilómetros de hojas escritas.
INSTRUCCIONES PARA ESCRIBIR SOBRE UN ACCIDENTE DE COMBI
1. Cuando se produce un accidente de combi, el relato debe comenzar, por regla, con la frase “una maniobra temeraria”. Llámese así al súbito quiebre de timón, el atolondrado hundimiento del pie al acelerar, la certidumbre infundada de que el carril contrario segurá vacío tres segundos después, o cualquier otra decisión arbitraria del chofer (Veáse Rubén Blades) que encaje en la trágica categoría de imbecilidad fatal.
2. Los vecinos no quedan estupefactos, absortos o sorprendidos, sino conmocionados. Conmoción suena a emoción, pero más hard, remite a un montón de gente llevándose la mano a la boca antes de estallar en sonoro e incontenible llanto.
3. La palabra accidente, dicha así, sola y sin atributos, luce vacía y evidencia el frío corazón del reportero. Por ello, debe anteponérsele el adjetivo “fatal”. Así tendremos “fatal accidente”, una forma cálida, afectada y solemne de describir un suceso que, por su naturaleza, no debe tener jamás por destino el vil aprovechamiento comercial de algún respetable diario tabloide.
4. Los pasajeros no mueren, pierden la vida o, si el redactor quiere abreviar, fallecen. En ocasiones, la muerte es provocada por un fuerte y repentino golpe en la cabeza, y en esos casos se debe decir que NN sufrió un traumatismo encéfalo-craneal, “muriendo instantáneamente”.
5. Debe evitarse afirmar que el chofer de combi estaba borracho. Los lectores merecen respeto, y hay que considerar que nos leen padres de familia que pueden sentirse comprensiblemente ofendidos. “Estado de ebriedad” sigue funcionando bien, y “estado etílico” es igual de efectivo, además de evidenciar la amplia cultura del redactor.
6. Un reportero debe saber mirar. Sobre todo en estos días de periodismo de autor. Durante la cobertura del luctuoso suceso, es menester preguntar al chofer de la combi qué canción sonaba al momento del impacto. Así, podemos conferir mucho color a nuestro relato con solo una maniobra ágil de cronista. Ej: “En la radio, un hombre inundaba el ambiente proclamando ‘salí con tu mujer’, cuando un súbito resplandor de un faro…”. En caso de que el chofer de combi haya resultado fenecido producto del accidente, debemos trasladar la pregunta al cobrador abollado, a la pasajera en crisis nerviosa, o al jubilado quejumbroso que, aún después del accidente, sigue sermoneando al fenecido conductor.
7. El redactor debe extraer las más hondas confesiones de la boca del chofer en estado de ebriedad. Con frecuencia, el chofer tratará de ocultarse entre los fierros retorcidos y negar con la cabeza. Es bueno entonces indignarse y exclamar: “Oye, ¿por qué huele a alcohol tu boca, ah?, ¡Habla pues maldito!”
¿Qué le dirías a un chofer de combi ebrio si lo tuvieras al frente?

Extraído de http://s16000.gridserver.com/combimania/

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12 Marzo 2008

Todo se Compra, Todo se vende

Podríamos haber escuchado esta frase en algún momento de nuestras vidas, pero en realidad sabemos ¿a que se refiere? Hace poco terminé una consultoría con un cliente comerciante, es decir dueño de un par de tiendas en el centro de Lima.

Por si no se han dado un paseo por estos lares, les recomiendo que lo hagan, pero antes prepárense para ver un enjambre de personas comprando y vendiendo, todo aquello que nosotros podamos imaginar. Desde soldaditos de plástico que después de darles cuerda avanzan rampando hasta aparatitos que sirven para mejorar la señal de recepción de las antenas de TV.

Este cliente me solicitó que por favor necesitaba ayuda para poder construir un sistema de control en sus dos tiendas, debido a que como la mayoría de los que tienen un pequeño negocio no es más que un autoempleado y en realidad el negocio no funciona si él no está allí.

Lo primero que había que hacer es poner las cosas en orden. Pero después de haber hecho un examen superficial del estado de ambas tiendas dije, esto lo termino en una semana sobrado. Primer error. Pasaron 15 días sólo arreglando el almacén.

Al parecer no había mucho que hacer en ese pequeño almacén de 4 x 4 pero la verdad estaba equivocado. Sólo al comenzar a ordenar la mercadería que había en él, me fui dando cuenta de la cantidad de cosas que en él estaban guardadas y ni siquiera el almacenero sabía y/o recordaba. Después del tiempo antes dicho el almacén quedó con la tercera parte de lo que tenía inicialmente el resto fue sacado porque consistía de mercadería dañada, fuera de temporada, sucia, con pequeñas magulladuras, incompleta, manchada, extremadamente vieja (5 años en el mismo lugar).

Fue entonces que me di cuenta que el trabajo no sería tan fácil como había pensado. Después de mucho sudor y largas horas de trabajo manual, el almacén quedó como debería haber estado siempre y fue en ese momento que se pudo comenzar a hacer el inventario y el kardex correspondiente. Después de esto se tuvo que armar un pequeño sistema de control para que las ventas de ambas tiendas puedan ser controladas y monitoreadas, lo mismo que los ingresos. Este fue otro pequeño proyecto dentro del proyecto inicial. Si no hay un sistema de control cualquiera se lleva el dinero y tú no te das cuenta. Justamente lo que había sucedido. Por lo que este cliente de tener 5 tiendas tuvo que cerrar y vender 3 para pagar las deudas y mala administración y falta de sistema de trabajo.

Pero todo esto me hizo pensar un poco en la manera de “llevar los negocios” en nuestro país. Lo que en realidad son aquellos a los que nosotros orgullosamente llamamos “nuestras empresas”, no son más que una extensión nuestra, que no funciona y/o funciona muy mal si no estamos presentes, es decir somos simples autoempleados con algunos colaboradores.

Cómo hacer para que esta situación se revierta y realmente comencemos a ser empresarios, personas que se dedican a pensar en nuevos negocios y productos, mientras que nuestros colaboradores se encargan de venderlos y administrarlos.

Sólo espero que al regresar dentro de 15 días más o menos para visitarlos, encuentre el sistema funcionando tal y como lo dejé. Las malas costumbres son difíciles de dejar. Esperemos que este comerciante lo logre.

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12 Septiembre 2007

LLEGO EL MOMENTO !AYUDEMOS¡

Es cada vez más evidente que para poder salir adelante debemos de trabajar juntos, las uniones y asociaciones están de moda en el mundo. Ahora se unen grandes empresas para formar otra aún mayor y poder funcionar de manera más productiva. Se unen
capitales para poder hacer frente a alguna dificultad económica. Se unen voluntades para sacar adelante un proyecto. Se unen personas para poder ayudar al prójimo.

En estos momentos, la situación en la que muchos de nuestros hermanos Peruanos se encuentran es realmente difícil. No es posible expresar en palabras aquello que se ve en las ciudades de Ica, Pisco y demás.

Ahora podemos ayudar a nuestros compatriotas, para esto pueden utilizarse muchas herramientas distintas, entre ellas el dinero, comida, agua, ropa, carpas, frazadas y una lista sin fin de cosas. Esto es verdad, pero nos resulta en muchos casos muy difícil el poder hacernos un tiempo libre para poder dejar esta ayuda en los lugares de acopio, es entonces que de pronto se hace necesario obtener soluciones más acordes con nuestro poco tiempo disponible.

Un grupo de alumnos de la Universidad Católica Business Connection http://blog.pucp.edu.pe/bc se ha reunido y ha decidido hacer llegar la ayuda y para esto vale cualquier herramienta que se tenga a la mano, en este caso el ya conocido juego de cashflow desarrollado por Robert Kiyosaki, resulta ser el eje alrededor del cual puede circunscribirse nuestra ayuda.

Este juego, orientado a enseñar de manera fácil y amena los secretos de la inversión para que todos podamos tener a nuestro alcance la información necesaria para poder aprender a utilizar el dinero a nuestro favor, servirá para poder hacer llegar nuestra ayuda a los damnificados del sur.

Para mayor información sobre el juego ingresar a pueden ingresar a http://es.groups.yahoo.com/group/cashflowperu/

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8 Septiembre 2007

Los tres chanchitos y el lobo

Una situaciòn difìcil es la que se presenta frente a todos nosotros cuando se acerca el fin de mes. He podido escuchar varias opiniones referentes a el dinero. Muchas de ellas a favor otras en contra, pero todas igualmente válidas.

¿Porqué digo esto? Me explico. Cuando somos niños comezamos a prender como funciona nuestro mundo interior y exterior. Nos vamos dando cuenta que al tener cierto tipo de comportamiento este generauna respuesta en las personas que nos rodean y vamos moldeando nuestro círculo de influencia.

Para esto cada vez que deseamos algo y lo deseamos de inmediato, primero hacemos el pedido de una manera "civilizada" pero si vemos que nadie nos hace caso comenzamos a probar nuestras primeras armas en nuestro vasto arsenal. Lo primero que hacemos es comenzar a gritar, hacemos el mismo pedido pero ahora unos decibeles más alto. Si aún así nadie nos escucha, comenzamos a hacer alguna travesura o a botar cosas en el piso, comenzamos a patear, a romper las cosas que están a nuestro alcance y por último rompemos en llanto inconsolable.

En cada una de estas etapas habrá alguien que nos pone atención y otros que no se inmutan y hasta nos castigan. Es así que vamos aprendiendo que técnica utilizar con cada persona y en que momento. Esto da por resultado una técnica de manejo de las situaciones por demás eficiente, pues nos permite conseguir aquello que deseamos, cuando lo deseamos.

Al crecer como individuos también crecen nuestras necesidades y nuestro deseo de atención por parte de los demás. Si seguimos aplicando las mismas técnicas que aplicabamos cuando niños, no sólo no darán resultado, sino que nos colocarán en el lado de las personas inmaduras, insoportables, intratables con las que nadie quiere tenercontacto.

Es entonces llegó la hora de pensar en cambiar de estrategia. Es aquí cuando damos inicioo la elaboración de "nuevas estrategias" para tratar de influir en las personas, ya que el llanto y las pataletas que antes utilizabamos ya no son más efectivas.

En algunos casos la persona comienza a desarrollar un arsenalde nuevas formas de manipulación. Puede dar inicio en la de comportarse como una persona encantadora y atenta, con el simple fin de poder conseguir posteriormente algo de la persona a la que trata dehalagar, puede también construir una historia muy triste de su vida, la cual podría explicar el porque está tan mal en la actualidad a ver si algún corazón caritativo le tiende la mano.

Puede también convertirseen alguien extremadamente egocentrico y tratar de manipular a las personas mediante el miedo y laamenaza. Cualquiera sea la técnica aplicada le sirve para sentir que tiene el control. Al final no importa cual sea el camino que tome, siempre tendrá un pensamiento perene dentro desí. Y esta idea que mantiene con ella (la persona), funciona como una excusa para no hacerse responsable de si misma y hecharle la culpa al mundo por aquello que le está pasando.

Ahora me dirán y esto ¿qué tiene que ver con el dinero? temadel que hablaba al inicio.

Al igual que la conducta y buenas maneras se aprenden y modelan durante la niñez, nuestra actitud e ideas con respecto al dinero se forman en este momento. Es por esto importante que cuando se hable de dinero en casa no se excluya a los niños, pues esta es una oportunidad inigûanable para que aprendan que es el dinero, que es lo que este puede conseguir, como debe de ser manejado, el valor del mismo y lo más importante. No ponerle el estigma de que el dineroes malo y que las personas honradas y buenas no puedenni deben ser ricas. Enseñemosa los niños a utilizar el dinero a su favor y no en su contrae iniciemos en ellos el hábito del ahorro, pensando siempre en la inversión futura y no en el gasto futuro. Es bueno enseñarles la ley de los tres chanchitos.

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13 Abril 2007

Periodismo Combi

Todos podemos ser periodistas. Siempre he creído eso, y la existencia en la web de blogs sobre los más diversos asuntos terrestres es una prueba exquisita de ello. Publicar nunca fue tan fácil. Basta apretar unos cuantos botones, algunos de los cuales ni siquiera existen realmente. Clic, clic, clic. Viva la blogósfera. Clic, clic, clic. Naturalmente, activar los tibios mecanismos de la nostalgia es una forma efectiva de que te lean. Arma tu blog, lector. Pon tu foto. Sonríe. Escribe sobre combis, la combi vende: no es un vehículo de transporte, es un concepto, una idea, una cúmulo de sensaciones que se te pegan a la epidermis como los más densos vapores de la memoria. Un relato en combi es igual a miles de relatos en combi. Mi experiencia es la tuya. Es como copiar (Ctrl C) y pegar (Ctrl V) una reacción electrónica en tu corazón. Y es fácil. Arma tu blog, lector, verás que funciona. Es preciso, sin embargo, matizar esta invocación con responsabilidad gremial y utilizar la corta experiencia que me ha tocado vivir (ver Perfil) para impartir ciertas lecciones aprendidas en mi arenoso deambular por salas de redacción, páginas webs, e inútiles kilómetros de hojas escritas.
INSTRUCCIONES PARA ESCRIBIR SOBRE UN ACCIDENTE DE COMBI
1. Cuando se produce un accidente de combi, el relato debe comenzar, por regla, con la frase “una maniobra temeraria”. Llámese así al súbito quiebre de timón, el atolondrado hundimiento del pie al acelerar, la certidumbre infundada de que el carril contrario segurá vacío tres segundos después, o cualquier otra decisión arbitraria del chofer (Veáse Rubén Blades) que encaje en la trágica categoría de imbecilidad fatal.
2. Los vecinos no quedan estupefactos, absortos o sorprendidos, sino conmocionados. Conmoción suena a emoción, pero más hard, remite a un montón de gente llevándose la mano a la boca antes de estallar en sonoro e incontenible llanto.
3. La palabra accidente, dicha así, sola y sin atributos, luce vacía y evidencia el frío corazón del reportero. Por ello, debe anteponérsele el adjetivo “fatal”. Así tendremos “fatal accidente”, una forma cálida, afectada y solemne de describir un suceso que, por su naturaleza, no debe tener jamás por destino el vil aprovechamiento comercial de algún respetable diario tabloide.
4. Los pasajeros no mueren, pierden la vida o, si el redactor quiere abreviar, fallecen. En ocasiones, la muerte es provocada por un fuerte y repentino golpe en la cabeza, y en esos casos se debe decir que NN sufrió un traumatismo encéfalo-craneal, “muriendo instantáneamente”.
5. Debe evitarse afirmar que el chofer de combi estaba borracho. Los lectores merecen respeto, y hay que considerar que nos leen padres de familia que pueden sentirse comprensiblemente ofendidos. “Estado de ebriedad” sigue funcionando bien, y “estado etílico” es igual de efectivo, además de evidenciar la amplia cultura del redactor.
6. Un reportero debe saber mirar. Sobre todo en estos días de periodismo de autor. Durante la cobertura del luctuoso suceso, es menester preguntar al chofer de la combi qué canción sonaba al momento del impacto. Así, podemos conferir mucho color a nuestro relato con solo una maniobra ágil de cronista. Ej: “En la radio, un hombre inundaba el ambiente proclamando ‘salí con tu mujer’, cuando un súbito resplandor de un faro…”. En caso de que el chofer de combi haya resultado fenecido producto del accidente, debemos trasladar la pregunta al cobrador abollado, a la pasajera en crisis nerviosa, o al jubilado quejumbroso que, aún después del accidente, sigue sermoneando al fenecido conductor.
7. El redactor debe extraer las más hondas confesiones de la boca del chofer en estado de ebriedad. Con frecuencia, el chofer tratará de ocultarse entre los fierros retorcidos y negar con la cabeza. Es bueno entonces indignarse y exclamar: “Oye, ¿por qué huele a alcohol tu boca, ah?, ¡Habla pues maldito!”
¿Qué le dirías a un chofer de combi ebrio si lo tuvieras al frente?
Extraído de http://s16000.gridserver.com/combimania/

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1 Marzo 2007

.¿Qué prefiere usted en materia económica, abundancia o escasez?

¡Cómo!, dirá usted. “¿A quién se le ocurre que la escasez pueda ser la base del bienestar?" Pues, por mucha sorpresa que pueda causarle, esto es lo que sostienen muchísimas personas. De hecho, ni siquiera se lo cuestionan, sino que lo dan por sentado, e incluso es la más popular de las teorías. La abundancia, sostienen, es perversa y reduce el bienestar.
Diariamente escuchamos a los productores nacionales decir: “El mercado está siendo inundado con productos extranjeros y baratos”. Ergo, tememos a la abundancia. O frases como “Hay una sobreproducción de bienes”, lo que indica también que tememos a la abundancia. O que en los Tratados de Libre Comercio hay que excluir los servicios profesionales, para evitar que los extranjeros vengan a Panamá a brindar sus servicios y compitan con los nacionales. O sea, no queremos más servicios, sino que por contrario queremos menos.

¿No me cree? Fíjese en lo que hace el Estado en materia de política económica. Se establecen altos aranceles y otras barreras para inhibir la importación de productos extranjeros. ¿Y cómo logra esto la política arancelaria? Pues sencillamente porque provoca disminución en la oferta de bienes y servicios, ya que impide y elimina de un plumazo la abundante oferta extranjera. Y cuando el Estado sigue una política dirigida a disminuir la oferta de bienes y servicios, necesariamente nos alejamos de la abundancia y nos acercamos a la escasez. Aparte de la política arancelaria, la misma finalidad (escasez) se logra con barreras al libre mercado, barreras a la competencia extranjera, barreras fitosanitarias excesivas, y otras restricciones al libre comercio.

Pero, ¿cómo puede ser que nuestra política económica esté encaminada a asegurarnos escasez, en lugar de abundancia? ¿Cómo se explica que las personas confundan las cosas de esta manera y relacionen bienestar con escasez? La causa de esta ilusión está en un entendimiento imperfecto del intercambio económico. Si analizamos nuestro propio interés como individuos, nos damos cuenta que es ambivalente: como vendedores nos interesa que los precios sean altos, y por tanto, que haya escasez; como compradores, en cambio, queremos que los precios sean bajos, lo cual implica que haya abundancia de bienes. ¿Cuál de estos dos es entonces el verdadero interés de la Humanidad?

Si el Hombre fuese un animal solitario, y cada individuo trabajara solamente para sí mismo, consumiendo directamente los frutos de su labor, es obvio que no habría intercambio económico. La ilusión de la escasez como base del bienestar jamás habría surgido, y sería evidente que el interés de todo individuo estaría en la abundancia de bienes. A ninguna persona se le ocurriría pensar que, para mejorar su propia situación, debería limitar su acceso a los bienes que necesita. Muy fácilmente llegaría a la conclusión de que el trabajo no es un fin en sí mismo, sino un medio, y que sería absurdo rechazar el fin con tal de no perjudicar al medio. Un individuo en tal situación entendería que, si dedica dos horas al día para proveerse sus necesidades, cualquier circunstancia que le ahorrase una hora de su trabajo dándole el mismo resultado, traería como consecuencia que ahora tenga una hora más disponible para dedicarla a otra actividad que le produzca bienestar. En otras palabras, entendería que cualquier circunstancia que le produzca un ahorro en trabajo es progreso puro.

Pero el intercambio económico nubla nuestra visión de tal modo que ya no vemos esta simple verdad. En la sociedad, con la división del trabajo, un mismo bien es producido y consumido por individuos distintos. Cada persona llega a considerar su propio trabajo, no como un medio, sino como un fin en sí mismo, puesto que el intercambio económico crea, con relación a cada bien, dos intereses: el de su productor y el de su consumidor, y ambos intereses están siempre en contraposición inmediata.

El productor quiere que los precios sean altos, y por tanto que haya escasez de éstos. El productor quiere además ser el único, o uno de los pocos que se dedican a producir el bien en cuestión, y que en cambio haya la mayor cantidad de personas posible en busca del bien que aquél produce. Si una persona produce maíz, y repentinamente sus competidores en el mercado sufrieran pérdidas totales en sus cultivos de maíz, aquélla será la única oferente de maíz en el mercado y por tanto los precios subirán, puesto que hay escasez. ¿Acaso no estará contenta dicha persona?

En cambio, el consumidor tiene interés en que haya la mayor cantidad posible de personas ofreciendo un producto. En el ejemplo del maíz, como en cualquier otro caso, el consumidor sufre si hay escasez.
Debido a que los intereses de los productores y de los consumidores están contrapuestos, el Estado entonces debe decidir cuál de los dos intereses impulsará. Si nos vamos por la lógica democrática, concluimos rápidamente que el Estado debe impulsar aquello que va en interés de las mayorías.

Si consideramos el interés inmediato del consumidor, nos damos cuenta que coincide plenamente con el interés general de la sociedad, o sea, el que provee más bienestar. Cuando un consumidor va al mercado, desea que éste se encuentre abundantemente provisto. Desea que el clima sea propicio para todos los cultivos; que haya más y más inventos y adelantos tecnológicos produciendo mayor cantidad de productos y satisfacción; desea que haya más ahorros en tiempo y trabajo; desea que las distancias se acorten y que los aranceles sean eliminados.

Pero en Panamá no tenemos esta teoría de la abundancia, sino una teoría de la escasez. Nuestra política económica está dirigida a evitar la competencia en todos los sectores económicos, quizás con la única excepción de los servicios puramente financieros. ¿Por qué? Porque nos gusta la escasez, no la abundancia.

¿Podemos traer leche de otros países a precios de veinte centésimos por litro? Pues eso es malo. Mientras menos leche tengan los panameños, y a mayor precio (usted paga aproximadamente setenta centésimos por litro), tanto mejor, porque tememos a la abundancia y amamos la escasez. ¿Podemos traer arroz de buenísima calidad americana a B/ 12.00 por quintal? Malvados y avaros aquellos que propongan esto, cuando perfectamente podemos seguir comprando nuestro arroz caro de B/ 28.00 el quintal. Como en Panamá no hay pobres, no hay necesidad de traer leche y arroz baratos. Recuerden: necesitamos escasez, no abundancia, así que mientras menos riqueza tengamos, más felices seguiremos siendo los panameños.

Debemos acabar de una vez por todas con esta absurda tesis de que lo que le conviene al país es la escasez de productos y servicios. Lo que necesitamos es abundancia, y esto no se logra con proteccionismos, ni altos aranceles, ni altos impuestos, ni restricciones al trabajo y a la libre empresa. Los panameños necesitamos que se nos deje libres de escoger a quién queremos comprarle las cosas que necesitamos. Si los panameños podemos obtener productos y servicios extranjeros a mejores precios que los nacionales, nadie tiene derecho a prohibírnoslo. Hacerlo es cometer una violación a los derechos humanos de los panameños, especialmente los pobres que tienen hambre y no pueden comer arroz ni leche, porque alguien decidió que los productos extranjeros son “demasiado baratos”.

Mientras sigamos con estas falsedades, bien podemos olvidarnos de todo el discurso sobre pobreza que tan de moda está. Ya es hora de que a los pobres se les permita comer, en lugar de obligarlos a pasar hambre con la excusa de sostener a los productores nacionales. Ya es hora de que dejemos la política de la escasez y abracemos la política de la abundancia.

Extraído de Diario La Prensa, 31 de marzo de 2003.

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12 Febrero 2007

Muerte por Sobre demanda

Morir de éxito

Es el sueño de casi todo emprendedor: Tener una idea bien simple que enseguida conquiste el mercado. Las leyendas de los emprendedores con éxito están llenas de historias de individuos que invirtieron todos sus ahorros para abrir un negocio en un sótano, garaje, o en una tienda, que llegaron a tener mucho éxito. Nombres como Ford Motor Company, Apple Computers y Performance Cycle son ejemplos de estas empresas de carácter emprendedor, que crecieron de sus humildes comienzos hasta posicionarse y ganar cuota de mercado en sus respectivos sectores. Harvey Harris, tuvo este tipo de “sueños” en su compañía Grandmother Calendar Co.

La idea tras la compañía Grandmother Calendar era sencilla. Harris distribuía calendarios personalizados para los clientes, con dibujos o fotografías que ellos mismos traían. Los calendarios podían incluir minuciosos collages, certificados de nacimiento, carnets y otros papeles oficiales que eran escaneados y plasmados en el documento final. También se podían personalizar fechas especiales dentro del contenido del calendario. Harris ofrecía un producto de alta calidad a partir de un precio de 20 dólares, unos 5 dólares menos que su producto rival, si bien las características especiales incrementaban el precio.

Las tiendas de tarjetas de felicitación, las de recuerdos, las farmacias, e incluso tiendas de moda como Kmart, vendían el kit del Grandmother Calendar que se enviaba por correo a clientes especiales. Este kit, incluía instrucciones para diseñar el calendario y marcar fechas señaladas. Los clientes podían completar las instrucciones, adjuntar fotografías, dibujos o documentos que quisieran incluir en el calendario, y después enviar estos materiales a la sede de Grandmother Calendar en la ciudad de Oklahoma.

Cuando se recibía un pedido de calendario en la fábrica, las fotos, dibujos y documentos eran escaneados por computadora, organizados y editados según la petición del cliente. A la vez se introducían en la computadora los datos de las fechas señaladas como aniversarios y cumpleaños. Para fabricar el calendario, las imágenes y la información eran combinadas electrónicamente. Después el calendario era impreso, encuadernado y enviado al cliente.

La idea era bastante simple, y la tecnología no era excesivamente difícil de manejar… al menos no lo era en circunstancias normales. El problema fue el éxito alcanzado y su rapidez. Una tienda, Paragon Gifts, vendió 25,000 calendarios en seis meses. Era el triple de lo que Harris había calculado. Según se acercaba la época de Navidad, los pedidos llegaban más rápido de lo que podían ser atendidos. Para hacer frente a esta cantidad de pedidos, Harris incorporó nuevo equipo y presionó a los empleados para acelerar la producción, pero fue un cambio pequeño y tardío. Ya en Navidad la producción diaria de 300 calendarios quedaba muy por detrás del nivel de los 1,000 pedidos que llegaban diariamente. Miles de encargos quedaron sin atender.

La presión de la demanda presagiaba el comienzo de un desastre. Los equipos comenzaron a fallar por exceso de uso, y los empleados comenzaban a cometer errores. La calidad de los calendarios que conseguían hacer, era escasa por el color deficiente y por los fallos de ortografía. Las tiendas que vendían los calendarios no fueron puestas al corriente de estos problemas, y continuaban vendiéndolos a un número de clientes no previsto. Definir la cadena de distribución producción y servicio y por favor definir los canales de producción-distribución-servicio al cliente asi como proveedor-empresa-cliente. Esto incremento más los retrasos. No hay que olvidar la sensibilidad de este producto y este mercado al tiempo de entrega. Los calendarios, especialmente los elaborados a la medida del cliente, son artículos de regalo en Navidad y Año Nuevo. Las pérdidas de ventas en diciembre no suelen recuperarse en enero, y los clientes insatisfechos no suelen tener mucha paciencia. En diciembre, estaba claro que Harris tenía serios problemas. La compañía escribió a los clientes intentando asegurarles que tendrían sus calendarios pero no a tiempo para la Navidad. A finales de diciembre, los cheques de muchos trabajadores de Grandmother eran rechazados. Finalmente a principios de enero, la compañía cerró por completo, no por falta de clientes, sino por la imposibilidad de atender la demanda.

Como consecuencia, los empresarios que vendieron los calendarios intentaron cerciorarse de que las fotos, documentos, y otros materiales eran devueltos a los clientes. La mayoría de ellos recibieron los reembolsos del cargo básico de 20 dólares, pero los encargos más caros por incorporar características especiales, no se reembolsaron. Los acreedores y los proveedores, buscan en lo que queda de Grandmother, algo de valor para satisfacer sus reclamaciones. La oficina del Fiscal General también está investigando este fracaso.

¿Qué es lo que falló en la compañía Grandmother Calendar? De alguna forma Harris fue víctima de su propio éxito. Tuvo claramente una gran idea, un buen producto (al menos hasta que llegó la cantidad de pedidos), y un buen nicho de mercado. Sin embargo, Harris carecía de las habilidades de gestión y organización necesarias para dirigir su empresa. No había previsto ese nivel de aceptación. Grandmother fue infracapitalizada. La compañía carecía de los recursos para incorporar suficiente equipo y personal para atender la avalancha de pedidos. Harris admitió: “cometí errores, no soy abogado, ni contable, no estaba al tanto de recibos, pagarés, y fondos. Debería haber tomado mejores decisiones”. Comentando el fracaso de Grandmother, un antiguo empleado aludía al hecho de que no era más que una pequeña empresa.

En Verdad, ¿Cuál fue el problema? ¿Se muere por falta de clientes o por exceso de los mismos?

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2 Febrero 2007

De Herodes a Pilatos (Ultima Parte)

Antes de leer este post, les recomiendo leer la primera parte.

Las Normas. Igual que autopistas, nos llevan de la mano por un sendero preestablecido. Nada que esté fuere de ese camino ya trazado es aceptable. las leyes y normas fueron hechas para ser respetadas y cumplidas.

Claro, si aún estuvieramos aceptando que nada más pesado que el aire puede volar, estaríamos viajando en auto, tren o barco y esos viajes demoraría dias o semanas enteras.

Hace poco leí el esrito de un amigo sobre las "personas bonsai", debo decir que me sentí identificado con todo lo expuesto.

Si bien todos nacemos con el mismo potencial para desarrollarnos y obtener éxito y todo aquello que queramos, la frase que más escuchamos desde que somos niños es "tú no puedes hacer eso". Es en este momento en que la sociedad nos va "alambrando" igual que a esos pequeños arbolitos para modelarnos de acuerdo a las normas y leyes que son naturales para las personas civilizadas.

A medida que nos convertimos en adultos, la "realidad"
se impone y nuestros sueños comienzan a parecernos
lejanos e inalcanzables . Pero el destino del hombre
no es ser un Bonsai. Es luchar diariamente y enfocarse
en sus mayores sueños, desarrollando todo su potencial
para alcanzarlos.

Seamos valientes y comencemos a gritar que lo más pesado que el aire si puede volar. Vayamos detrás de nuestros sueños y convirtámolos en realidad. No permitamos que los demás nos digan que podemos o no podemos hacer. Salgamos de la mediocridad y saquemos la cabeza de entre la multitud. No dejemos que nuestra excusa sea, "si todos son así,¿porqué debo de ser diferente?"

De una vez por todas matemos nuestras vacas.

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