Platón y el gallo
Tras oir que Platón definía al hombre como "Un animal de dos patas sin plumas", el filósofo Diógenes le envió a su academia un gallo desplumado comentando:
- Aquí está el hombre de Platón.
Platón tuvo que añadir a su definición: "...con uñas anchas y planas".
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Piojos Anécdotas
Un verano, Sheila Ritchie, de Topeka, llevó a su hija Melissa, de 5 años, al Dr. John Egli, médico de la guardería. Egli le dijo a Melissa:
- Eres preciosa. Tienes que alejarte de los chicos, porque si no te transmitirán piojos.
Al día siguiente, Melissa llegó a casa del colegio, corrió hacia el lavabo y empezó a lavarse las manos. A la mañana siguiente, lo primero que hizo Melissa fue ir al lavabo a lavarse las manos de nuevo. Sheila advirtió que Melissa se lavaba las manos demasiado frecuentemente, lo que le hizo sospechar.
- A ti te pasa algo. Déjame ver tus manos -dijo Sheila.
Melissa las escondió detrás de su espalda. Finalmente, Sheila convenció a Melissa para que le enseñara las manos. Estaban inmaculadas.
- ¿Qué hay de malo con tus manos? -preguntó Sheila.
- Oh, será mejor que te lo cuente -dijo Melissa-. He pillado piojos. He estado inquieta por ellos durante semanas. Iba yo corriendo hacia el patio del colegio, cuando un chico intentó besarme. Corrí tan rápido como pude. Pero tropecé, y él consiguió cogerme de la mano.
Sheila no quiso que Melissa pensase que el doctor había mentido. Así que miró las manos de Melissa muy detenidamente y dijo:
- Oh, sí que has pillado piojos. Pero si te lavas las manos una vez más, se te irán definitivamente.
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Una historia curiosa Anécdotas
Cuando el astronauta del Apolo Neil Armstrong pisó por primera vez la luna, no sólo dijo su famosa frase, "Un pequeño paso para el hombre, un enorme salto para la humanidad", sino que después hizo varios comentarios, los usuales de comunicación entre él, los otros astronautas y el centro de control. Sin embargo, justo al volver a la cápsula dijo algo enigmático:
- Buena suerte, señor Gorsky.
Mucha gente de la NASA pensó que sería un comentario casual acerca de algún cosmonauta soviético rival. Sin embargo, tras comprobarlo, no se encontró ningun Gorsky en ningún programa espacial, ni ruso ni norteamericano. A lo largo de los años, mucha gente interrogó a Armstrong acerca del significado de su comentario "Buena suerte, señor Gorsky", pero Armstrong se limitaba a sonreír siempre, sin decir nada.
Pero hace algunos años (el 5 de julio de 1995 en Tampa Bay, Florida), mientras respondía preguntas tras un discurso, un periodista sacó a relucir la famosa pregunta de 26 años de antigüedad. Esta vez por fin respondió. Mr. Gorsky había muerto, por lo que Neil Armstrong sentía que podía dar solución a la pregunta.
Cuando era un niño, estaba jugando al beisbol en el patio trasero con un amigo. Éste golpeo una bola con fuerza y la hizo aterrizar enfrente de la ventana del dormitorio de sus vecinos. Éstos eran el señor y la señora Gorsky.
Cuando Neil se inclinaba a recoger la pelota, oyó a la señora Gorsky gritándole al señor Gorsky:
- ¡¿Sexo oral?! ¡¿Quieres sexo oral?! ¡Tendrás sexo oral cuando el chico del vecino se pasee por la luna!
Es una historia verdadera.

