Cuando comenzamos a ver que el verano se acerca y es inevitable el tener que utilizar menos ropa, o por lo menos que la ropa que usamos sea más ligera delgada y breve, nos invade en tropel la idea de bajar de peso de manera rápida. Sólo de esta manera podré lucir bien ese vestido de moda o esa camiseta que tanto me gusta y que el otro día la vi por televisión siendo usada por un modelo de pasarela.

Comienza entonces una dieta estricta un régimen de ejercicios agotador y un ritmo de vida que en poco menos de un mes me ha permitido bajar 2 o 3 kilos pero que me tiene loco pues me estoy muriendo de hambre.

Las tostadas con yogurt del desayuno y la ensalada de vegetales del almuerzo no consiguen mantenerme ecuánime por más tiempo. De pronto estoy paseando por el centro comercial y una señorita muy amable coloca una bandeja llena de ricas galletas recién horneadas frente a mí y me invitan aprobarlas.

Yo he sido un(a) buen (a) muchacho (a) he seguido al pie de la letra mi régimen dietético no he comido ni un gramo más de lo que se me indicaba y empieza a sonar una vocecita dentro de ti que dice: “Vamos pruébalas. Te haz portado bien. Como sólo un pequeño trozo de galleta” y de pronto te das cuenta que ya estás comprando toda una bolsa para llevar a casa. Pero esa bolsa no llega a salir del centro comercial. Y de un momento a otro usted pesa 6 kilos más que cuando empezó la dieta. La acción de llevar una dieta extrema conduce a una reacción de comer en exceso. Aunque no existe una solución para la pérdida instantánea de peso, si existe una solución para el despilfarro y las deudas con las tarjetas de crédito. Pero esta solución lleva adosado un precio ¿estamos dispuestos a pagarlo?

Se podría decir que hay muchas cosas en la vida más importantes que el dinero ¡Pero cuestan tanto¡ Si realmente estamos convencidos que el dinero no nos da la felicidad, entonces estamos en un serio problema. Sino díganme ¿qué hacen los que no tienen dinero para divertirse? hij...

En realidad cancelar las tarjetas de crédito no hace feliz a nadie, de lo contrario nadie las utilizaría, pues una de las razones principales por la que las personas gastan dinero, es porque las hace felices. Entonces eliminar la tarjeta de crédito no le agrada a nadie, pues nadie quiere dejar aquello que le gusta. Al final todos desearíamos tener más dinero, gastarlo y poder disfrutar de la vida. Las únicas personas que dicen que el dinero no da felicidad son aquellas que tienen mucho dinero y son infelices. O aquellas que de plano no pueden ser felices.

Entonces llegó el momento de saber la diferencia entre la deuda buena y la deuda mala. Para resumir el tema, la deuda buena es aquella que alguien más paga por tí y la deuda mala es aquella que tienes que pagar con el sudor de tu frente.

LOs ricos tienen más deudas que los pobres, la diferencia es que ellos tienen deudas buenas y los pobres están llenos de deudas malas.